El uso del celular: ¿Existe un riesgo real para la salud o hay más riesgo en el contexto social?

 


Por Franciso Alberto D´silva Hernández

Desde que soy padre, abuelo y persona de edad madura, he sido testigo de los muchos cambios que el mundo ha vivido, pero hay pocos que me han causado tanta preocupación como la llegada del teléfono celular a nuestra vida diaria. No me malinterpreten, aprecio las maravillas de la tecnología, y no puedo negar lo conveniente que es poder hablar con mi familia, sobre todo con mis nietas que están lejos y gracias a la tecnología puedo hasta verlas preparando una recetq de cocina, recibir noticias del mundo con un solo toque es una maravilla. Pero desde que estos aparatos se han convertido en una extensión de nuestras manos, algo ha cambiado, y no siempre para bien.

He notado cómo el celular, ese que siempre está con nosotros, interfiere en momentos que antes eran sagrados: las reuniones familiares, las conversaciones en el patio o alrededor de la mesa. Donde antes compartíamos miradas, risas y palabras, ahora veo pantallas iluminadas y oídos atentos a notificaciones en lugar de voces cercanas. Y no solo eso, también me preguntaba si había un riesgo más grande, algo que afectara nuestra salud más allá de lo que veíamos a simple vista.

Así que, queridos míos, no se trata de demonizar al teléfono móvil. Tiene su lugar en este mundo moderno, claro está. Pero como abuelo, y con la experiencia de haber visto lo que realmente importa en la vida, les aconsejo que no permitan que la tecnología reemplace el contacto humano, las conversaciones cara a cara, y la calidez que solo el tiempo compartido con seres queridos puede brindar.

La revisión científica más reciente

Cómo bien saben en este blog coloco noticias confirmadas y las historias reales de mi vida, por eso, me dispuse a investigar. Me sumergí en estudios y opiniones, escuché a expertos y científicos, y descubrí que, aunque los temores sobre el cáncer cerebral por el uso del celular han sido en su mayoría descartados, no todo es tan simple. Quizá el daño no sea físico, pero sí emocional. Estamos más conectados que nunca, pero, paradójicamente, más distantes unos de otros. El uso excesivo del celular, me temo, nos desconecta de la vida real, de las personas que tenemos enfrente, de los momentos que importan.

Por ejemplo, un exhaustivo análisis sobre los efectos de la exposición a ondas de radio en la salud concluyó que los teléfonos móviles no están vinculados con el cáncer cerebral. Este estudio fue encargado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta organización ya había realizado estudios donde se denotaba la preocupación por el uso del dispositivo y fue publicado en la revista académica Environment International.

El origen del mito

El temor de que los teléfonos móviles puedan causar cáncer cerebral proviene de dos factores principales: el hecho de que los teléfonos se sostienen contra la cabeza al usarse y la emisión de ondas de radio, que son un tipo de radiación no ionizante. Además está estudiado que el uso del celular influye en otras enfermedades o actitudes, por ejmplo durante pandemia en la conducta alimenticia.

Esto llevó a la creencia de que el uso frecuente de estos dispositivos podría tener consecuencias negativas para la salud.

La preocupación a lo largo del tiempo

Durante años, la posibilidad de que los teléfonos móviles pudieran causar cáncer ha generado inquietud en la población. Dado que los teléfonos móviles y la tecnología inalámbrica se han convertido en elementos esenciales de nuestra vida diaria, la ciencia ha considerado crucial investigar la seguridad de la exposición a las ondas de radio que emiten estos aparatos.

La preocupación más grande que sigue avanzando es la real distancia que trae el uso excesivo del ceuluar entre nositros, los seres humanos, quienes muchas veces sin querer caemos más en redes sociales y en distraciones que en atender a quien nos hable de frente. Entonces a mi manera de ver el riesgo social es más verdadero que el causar un cáncer, es más letal para el ser humano, el asilamiento, el estar pendiente de cuanta noticia, asi se falsa o de peor aún hablr con extraños y correr riesgos sobre todo las personas mayores por estar usando excesivamente el celular


Realidad científica

Los años de investigaciones, el consenso dentro de la comunidad científica se ha mantenido constante: no hay evidencia que vincule las ondas de radio emitidas por los teléfonos móviles con el desarrollo de cáncer cerebral ni con otros problemas graves de salud.

La necesidad de investigaciones futuras

Aunque los estudios actuales no han encontrado una relación directa entre el uso del ceular y el cáncer cerebral, es fundamental seguir investigando y mantener un uso regulado, adecuado y sin que éste se convierta en un distractor para nuestra vida cotidiana.

A medida que la tecnología evoluciona y nuestros hábitos de uso cambian, futuras investigaciones podrían aportar más información. No obstante, más allá de los posibles efectos físicos, es importante recordar que el uso excesivo del teléfono móvil puede desconectarnos de las personas que nos rodean y de nuestras experiencias cotidianas, afectando nuestras relaciones y bienestar psicológico.

Definitivamente, uso del teléfono celular parece ser seguro en términos de salud física, pero debemos ser conscientes de los impactos que un uso desmedido puede tener en nuestra vida social y emocional.

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